Vanessita se ha convertido en una fuente de inspiración para mí, no sólo por lo mucho que he pensado en su post, si no que, al convertirse en conversación entre mis amigos Vanesita termina monopolizando nuestras conversaciones y se discuten cosas tan interesantes como las virtudes del sancochado y el uso de la K en el lenguaje coloquial.
Hace un par de días, comentábamos el post con Chong, un amigo de Lis, y él nos preguntaba si Vanesita había dicho lo de sancochado como un halago. Y de ahí surgió la comparación del sancochado con la novela total, que salvando las distancias, es lo más se parece a mi vida en general.
Y es que observo mi vida, y no puedo pensar en otra cosa que en un sancochado (novela total, o gustos variopintos si cito a Gonzalo), pienso en mi lista de besos, tan famosa en la facultad, o en los chicos que me han gustado, pienso en mis inclinaciones académicas o en la manera en la que organizo mi habitación. todo es siempre una mezcla de cosas, un barullo casi huachafo del mundo que me rodea, un delicioso sancochado en el que me he enlodado toda mi vida como si fuera en chocolate con almendras.
Al final es sólo eso: la manera en la que el sancochado que es mi vida afecta y conmueve o hace reaccionar a los demás, la manera en la que ese sancochado hace que la gente se cruce en mi camino y me elija y me mantenga en su camino, que reviva los encuentros y que los busque, la manera en la que el sancochado de alguna gente se entremezcla con el mío y forma un sancochado mucho mayor y mucho más magnificente.
Mi sancochado ha conseguido que yo me cruce con gente maravillosa, y esa gente, no contenta sólo con entremezclar sus sancochados con los míos, además me ha abierto los brazos y me ha llamado amiga. Si ellos, y ya para qué mencionarlos, ustedes saben quienes son, están a mi lado para sostenerme y sostenerse de mí, para aprenderme y enseñarme, mi sancochado no sólo tiene sentido, si no que se convierte en mi gran virtud, en una definición inherente de lo bueno que hay en mí.
Mi blog, mi vida, mis alborotos emocionales, mis palabras, mis juegos, mi habla y hasta mi manera de abrazar y besar en la mejilla o de tirar son un maravilloso sancochado que amo y cuido como si fuera un hijo. Otra vez Vanessita, gracias de corazón, espero alguna vez conocerte.
9/12/08
Oda al Sancochado II o de como mi vida no es más que una novela total
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1 comentario:
Cierto... la base de nuestra amistad precisamente es lo diferente que eres con respecto a mí; lo convencional y lo extraordinario mezclados... es interesante. Lo diferente que observo en ti me hace admirarte, aprender, respetarte, valorarte y quererte. Hacemos juntas un rico sancochado jajajaja.
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