Hoy he despertado con una mezcla de emociones extrañas. El oso panda que compré ayer dormía a mi lado sustituyendo a mi esposo y en mi sonrisa había un hálito de egoísmo incomprensiblemente maquiavélico.
En el fondo, me repetí como cada vez que no me siento cómoda conmigo misma, son sólo emociones. Siempre estuve en contra de la manera tradicional de ver las emociones, frases absurdas como "el amor lo puede todo" o "lo amo y tengo que buscar mi felicidad" siempre me han parecido excusas dramáticas salidas de telenovelas mexicanas (recuérdese a Verónica Castro volteando la cara antes de cantar "aprendí a lloraaar").
Me repetí entonces "son sólo emociones" y mi sonrisa egoísta y maquiavélica regresó a una mirada perdida entre mis recuerdos. Aprendemos a ver las cosas de otra manera y esa otra manera hace que las cosas lindas sean todavía más lindas, como Ámsterdam y su hierba (no hay ciudad más linda que la que te permite verla estón legalmente) en Ámsterdam los canales son ríos de miel, y las bicicletas instrumentos de amor, el cielo te cubre y te abriga y las putas sonríen porque todas están enamoradas de ti.
Aprendemos a ver las cosas de otra manera y las cosas feas son menos dañinas, la culpa no mata sólo te fortalece, el trabajo es sólo una excusa para el descanso y el sufrimiento por un hombre que te chotea sólo sirve para disfrutar del beso del hombre que te acepta.
Por eso quiero a Cortázar, porque nos enseña a subir las escaleras hacia atrás, a mirar las cosas con una sonrisa egoísta y maquiavélica, sin pudor y sin reparos, en silencio y sin excusas. Porque es lo más saludable ante todo, porque el amor y las emociones hay que sentirlas por placer y no para cagarte la vida.
Aquí va uno de los textos de Julito que más me gustan.
En un lugar de la bibliografía del que no quiero acordarme, se explicó alguna vez que hay escaleras para subir y escaleras para bajar; lo que no se dijo entonces es que también puede haber escaleras para ir hacia atrás. Los usuarios de estos útiles artefactos, comprenderán sin excesivo esfuerzo que cualquier escalera va hacia atrás si uno la sube de espaldas, pero lo que en esos casos está por verse es el resultado de tan insólito proceso.
Hágase la prueba con cualquier escalera exterior; vencido el primer sentimiento de incomodidad e incluso de vértigo, se descubrirá a cada peldaño un nuevo ámbito que si bien forma parte del ámbito del peldaño precedente, al mismo tiempo lo corrige, lo critica y lo ensancha. Piénsese que muy poco antes, la última vez que se había trepado en la forma usual por esa escalera, el mundo de atrás quedaba abolido por la escalera misma, su hipnótica sucesión de peldaños; en cambio bastará subirla de espaldas para que un horizonte limitado al comienzo por la tapia del jardín, salte ahora hasta el campito de los Peñaloza, abarque luego el molino de la Turca, estalle en los álamos del cementerio, y con un poco de suerte llegue hasta el horizonte de verdad, el de la definición que nos enseñaba la señorita de tercer grado. ¿Y el cielo, y las nubes? Cuéntelas cuando esté en lo más alto, bébase el cielo que le cae en plena cara desde su inmenso embudo. A lo mejor después, cuando gire en redondo y entre en el piso alto de su casa, en su vida doméstica y diaria, comprenderá que también allí había que mirar muchas cosas en esa forma, que también en una boca, un amor, una novela, había que subir hacia atrás.
Pero tenga cuidado, es fácil tropezar y caerse; hay cosas que sólo se dejan ver mientras se sube hacia atrás y otras que no quieren, que tienen miedo de ese ascenso que las obliga a desnudarse tanto; obstinadas en su nivel y en su máscara se vengan cruelmente del que sube de espaldas para ver lo otro, el campito de los Peñaloza o los álamos del cementerio. Cuidado con esa silla; cuidado con esa mujer
15/2/09
Instrucciones para subir una escalera al revés
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1 comentario:
Gracias por escucharme aunque no diga nada. Soy muy torpe para expresarme, por eso no lo hago... Esté lejos o cerca te quiero mucho. Sé que comprendes que a veces prefiero quedarme bien callada, he perdido la confianza, algunas certezas y otras cosas pero es bueno tener amigos como ustedes...
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