1/10/09

con respecto a la tolerancia (más sobre el sr. Carnero)

Anónimo dijo...
Tú y tu agresividad mítica. Quien pone una reja no es un estúpido, es simplemente una persona insegura; pero como siempre, aquello q no te gusta es ESTÚPIDO o IDIOTA o RIDÍCULO.
Por el bin de la gente que amas, debes intentar ser más tolerante.

Yo no voy a discutir sobre cuán estúpido puede ser poner una reja porque a estas alturas podría simplemente ser una diferencia de opiniones. (A mí me va a seguir pareciendo estúpido, injusto, cobarde, etc, etc, y a otros les va a parecer la mejor idea de lograr que los rateros roben al de al lado y no a ti).

Pero me parece divertido que me pidan que sea "tolerante", porque siempre que escucho o leo esa palabra recuerdo a Eduardo Blume diciendo algo como que no es tolerancia lo que se exige, si no respeto. Y es que yo tolero. Me siento en mi cama aguantando la risa vikinga de mi vecino, a mi hermano quejándose por esa media reja tonta, me río a escondidas de su mujer que todos mis amigos creen que es un transexual, etc. Pero de tanto tolerar el cántaro se rompe.

También he intentado el camino del respeto, digo, preguntarle cuáles son las razones que lo llevaron a poner media reja en la pista; pero eso es más complicado porque sus razones parece que hablaran de una reja completa, entonces yo con todo "respeto" (o al menos intentando tenerlo) le digo, "los ladroncitos de los que usted habla, a veces caminan por el lado izquierdo de la pista, es más incluso si sólo caminaran por el lado derecho ¿qué pasa si vienen del otro lado?" pero el señor Carnero me mira con cara de no entender, cara de que le estoy tomando el pelo y lo toma con violencia.

Hablo con lástima del pobre sr. Carnero, porque el otro día, que se decidió a salir a Chaclacayo con su "mujer" a pasar un hermoso fin de semana, uno de esos ladronzuelos de los que tanto habla, se metió a su casa y la despojo de la mayor parte de sus bienes. Dos horas después de que medio barrio se enteró, la policía no había llegado (creo que una policía un poquito más efectiva sería mejor que la reja, pero de eso no voy a hablar en este estado). A mí me dieron ganas de reírme, pero no pude, la verdad me dio lástima. No sólo porque esa era la prueba fehaciente de su media reja no funcionaba, de que sus wachimanes no vigilaban su casa las 24 horas del día, de que su plata y sus esfuerzos habían sido por gusto y de que el pobre había perdido sus valores más preciados, si no porque Jürgen se rió por ambos.

No piensen mal de él, no es que se haya reído del mal ajeno, su risa vino de un asunto lingüístico, no podía creer que nosotros dijéramos "le han vaciado la casa".  "Claro, dijo, ahora entiendo por qué tanta reja, porque les vacían las casas, ¿los dejan sin muebles?, ¿sin sillas?, ¿sin mesas?, ¿sin el adornito de la puerta?" y  mientras más hablaba más absurda se hacía su risa.

Con toda esa lástima en mi corazón, a los dos días, cuando sus vecinos del piso de arriba decidieron hacer una fiesta a todo pulmón y con música aún más alta, yo decidí (con mucho respeto) ir a pedirles que bajaran el volumen de su radio, porque siendo martes, mi hijo de cuatro meses y yo, teníamos que dormir.
Cuando conseguí que la dueña de la casa saliera por la ventana y yo conseguí decirle (con mucha tolerancia) que "por favor" bajara el volumen de su radio, tuve que aguantarme la risa al escuchar su reacción: "tas que me hablas a mí, tas que me hablas a mí". Le repetí mi petición, resaltando el  POR FAVOR, y la señora, muy respetuosamente me dijo "no me importa, yo acabo de llegar al país y quiero escuchar mi música". Entonces cuando Enrique estaba a punto de reventar, yo respiré profundo y dije "estoy pidiendo un favor, porque quiero DORMIRRR" sólo entonces dijo "ya pues, te voy a hacer el favor" con ese tonito que tiene algunas personas que hacen creer que cuando te hacen un favor realmente te están insultando.

Y para que vean lo tolerante y respetuosa que puedo ser ;) les contaré además que mientras ella me echaba en cara que me haría un favor, otra "señora" salía por la otra ventana increpándonos el escándalo que estábamos haciendo al gritar en la calle. Enrique de nuevo estuvo a punto de dar un salto alto y darle un golpe a la señora, pero yo le dije "La única razón que tengo para gritar es que usted está lejos de mí, si estuviera cerca, hablaría más bajo"

Lo más preocupante es que cuando por fin regresé a mi cama, en paz y con la felicidad de haber logrado dos triunfos en uno (uno contra mi rabia y el otro contra el ruido del barrio) llegó un carro de serenazgo con sus luces horribles y su "wokitoki" y se demoraron una media hora más en quitarse porque no comprendían de donde había partido el ruido que ahora ya no existía ¿Con ellos también hay que tener tolerancia/respeto?.

En conclusión, no sé si la tolerancia o el respeto funcionen siempre, pero sí pues, hay que hacer esfuerzos, a veces hasta con los imbéciles se puede razonar. Gracias por sus comentarios,ahora enorgullezcanse de mí por mis triunfos e insúltenme cuando su tolerancia explote.

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