31/5/11

Fumadores fumadores fumadores

En Austria hay muchas cosas hermosas y muchas cosas que me hacen dudar querer volver a Lima. Me gusta por ejemplo el hecho de que rara vez te recetan antibióticos, e incluso cuando es muy probable que tengas una infección, te hacen una prueba de sangre para estar seguros de que los necesites.  Me gusta además que si no todos, casi todos los parques de juegos tengan piletas para que los niños jueguen y se mojen a su antojo, además de tener un parque de juegos cada dos cuadras. Me gusta que la gente no pelee en las calles y que casi no haya ruido en las calles, desde que estoy aquí he escuchado un claxon menos de 5 veces. Pero hay algo que detesto y es que la gente fume tanto y en todas partes.
Hoy en el parque de juegos, una chica de unos veintitantos años jugaba con el niño que cuidaba y de paso con Dudu. Me pareció muy tierna, llenándoles de agua los baldes, inflando una pelota y pretendiendo que los dos jugaran juntos. Un rato después (cuando afortunadamente Dudu había encontrado otro lado donde jugar), la muchacha prende un cigarrillo, y ante la llamada del niño, sin dudarlo, como si fuera la cosa más natural del mundo, se acerca al niño para cargarlo y para tener las manos vacías, se acomoda el cigarrillo en la boca, y sigue jugando con él, mientras el humo del cigarrillo juega no sólo al lado del niño que ella cuida si no alrededor de todos los niños que juegan en el parque.
Y si fuera un caso aislado no me molestaría tanto pero no es así; los niños son llevados a la zona de fumadores, y eso porque los padres fuman y lo hacen sin pudor en una habitación cerrada, con ellos dando vueltas alrededor. Los niños son cargados mientras sus padres fuman cigarrillos, y en la mayoría de los restaurantes, tienes que pasar por la zona de fumadores para llegar a la de no fumadores. así que incluso los padres no fumadores como nosotros tenemos que aguantar a los otros. Eso es raro en Europa, cuando fuimos a Italia estaba escrito en el restaurantito donde tomábamos el desayuno pagado por el hotel algo así como nuestro "está prohibido fumar en lugares públicos"y agregaba bajo pena de multa, y agregaban además que la multa era mucho mayor si alrededor había un menor. Considerando que Italia es para los europeos como de los países menos civilizados de Europa, es natural que lleguen europeos de otros países y se sorprendan con lo permisivas que son las leyes con respecto al uso del cigarrillo.
Pero es frustrante, tan frustrante no poder decirles con la mayor cortesía "¿puede por favor apagar su cigarrillo porque que no quiero que a mi hijo le dé cáncer?" un día de estos me voy a aprender la frase y las mil y un posibles reacciones para poder enfrentar la cosa que más odio de Austria, además un día  de estos perderé el miedo de hablar con extraños en alemán y daré por conquistada la mayor de mis pruebas. Por ahora, huiré de los imbéciles que prenden un cigarrillo al lado de Dudu en el paradero, de los que se sientan a fumar nada menos que en el parque de juegos de los más chiquitos y miraré con lástima a los niños que tienen que aguantar a sus padres fumando mientras los cargan o juegan con ellos. Paciencia Ligia, que no hay bien que por mal no venga.

29/5/11

Gunther, el tío de Jürgen, RIP

Ayer murió el tío de Jürgen. Gunther es el tío que fue personaje ausente casi todo el tiempo que conozco a mi esposo. Hombre enclaustrado en su departamento, alcohólico y con una mujer que cree que la gente no debe ir a los departamentos de otros (supongo que consecuencia de haber sido niña en plena segunda guerra mundial). Cuando por fin lo vi ya estaba "distinto", había perdido peso producto de la pérdida de la cerveza, sufría de gota y acababa de perder su dentadura postiza. Lo conocí en Hitzeldorf, un pueblo como a 20 minutos de Graz, donde está el asilo que los hospeda... que hospeda a su esposa y que hospedaba a él.  Hablaba poco pero siempre que lo hacía se las arreglaba para hacer reír a todo el mundo, y aún con esa pinta tan extraña se las arregló para caerle bien a Dudu.
Anteayer fuimos a verlo por última vez. Los doctores llamaron a mi suegra, su hermana, para decirle que era la última oportunidad para verlo. Lo vimos sentado, hablando, se veía mal, pero no como el clásico hombre a punto de morirse, esos que aparecen en las películas que casi no pueden hablar y que están echados porque no pueden moverse. Él estaba sentado, conversando, incluso haciéndole gestos a Dudu para que se calmara... se calmara, eso fue lo más complicado.
Dudu había estado feliz hasta dos segundos antes de entrar a la habitación de Gunther. En la puerta empezó a llorar y a mover la mano diciendo nain nain. Lo tuve que sacar del coche y cargarlo y abrazarlo hasta que se calmó. Quería salir de la habitación a como dé lugar. Luego pudimos calmarlo, Jürgen lo llevó a la ventana y de ahí no salió hasta que nos fuimos. No fue mucho rato, fue una visita extremadamente corta para mis costumbres latinoamericanas (supongo que nosotros nos habríamos quedado la tarde entera o tal vez esperado el momento grave). Cuando nos fuimos realmente pensé que los doctores habían exagerado, pero no, ayer en la mañana llamaron para avisarle a Ingrid (mi suegra) que había muerto, y es ahí donde lo realmente triste empieza.
Ingrid, y claro Jürgen, estaban encargados de encontrar a la familia de Günther. Sus hijos no lo ven hace años y mi esposo y su madre no tienen ni la menor idea de dónde pueden estar. Encontraron, gracias al Internet,  a uno como profesor de religión en una escuela primaria y el otro como representante público de una gran compañía aquí en Austria. El mayor debe, por ley, hacerse cargo de los papeles y las decisiones que tienen que ver con el cuerpo de Gunther, pero ni siquiera saben quién es el mayor. Gunther ha muerto un viernes y la familia que queda cerca de él no puede contactar a los familiares "cercanos" hasta el lunes. Y es entonces que el pánico se hace cargo de mis emociones.
Tal vez para estos europeos acostumbrados a la nieve y las tormentas, la familia sea un accesorio temporal, pero para mí es extremadamente doloroso pensar en ese punto de distanciamiento. Un punto en el que buscar a esa persona que legalmente está considerada tu pariente más cercano sea tan difícil como buscar al tipo con el que terminaste el colegio hace 20 años, un punto en el que ni la gota, ni tu corazón ni tus pulmones te empuje a tener contacto con esos a los que diste vida hace 40 años, un punto en el que nada importa si no escribir una carta a un amigo que de casualidad se mantuvo contigo hasta tus últimos días. Cómo no deprimirse, yo me deprimí, incluso más por eso que por ver a Ingrid con los ojos y la nariz roja (y eso que adoro a mi suegra). Bueno veamos cómo va este día, en el que Jürgen e Ingrid han decidido pasarla un poco mejor y un poco menos tristes. Al menos ellos tienen una idea de familia más parecida a la mía.

28/5/11

Experiemento N1: Chancho y naranja

Nunca la cocina ha sido tan importante para  mí como estos últimos meses. Siempre he detestado cocinar pero sólo ahora me doy cuenta de que en la cocina de mi madre siempre me sentí como una intrusa, siempre fui criticada por lo que intentaba hacer y nunca hubo algo ahí que me hiciera feliz. En cambio aquí, la cocina es mía, los insumos los compro yo y entre el internet y una vena artística que me empuja a experimentar a diario me meto en la cocina y juego a fabricar sabores. A veces la cago, no soy perfecta y además soy una cocinera novel, pero a diferencia de lo que recibía en la otra casa, de Jürgen sólo recibo halagos.
Hoy por ejemplo, que Jürgen compró unos filetes de chancho, se me ocurrió usar las pocas naranjas que quedaban antes de que echaran a perder. Metí en el procesador un par de cebollas, el jugo de las naranjas, un poco de limoncello (un licor de limón que me trajo Vivian la última vez que nos vino a visitar) y un poquitito de vinagre. Digo poquitito porque la otra vez se me pasó la mano y no había cómo quitarle ese sabor a la comida. A la carne le puse directamente un poco de sal y pimienta y luego la sumergí en el menjunje anterior. Luego freí la carne con un poco de matequilla y sillao (alguien me dijo que con esa mezcla la fritura debía ser rápida, pero nada se pierde experimentando) y la puse aparte. En la misma olla donde freí la carne puse todo el menjunje para que se cocinara y cuando ya estaba casi listo volví a poner los filetes para que se mantuvieran calientes.
Hoy serví la carne con arroz, pero cómo hago el arroz yo, se los cuento otro día.

25/5/11

¿por qué?

Hoy me escribieron esto: ¿por qué publicas tu vida? ¿no te sientes vulnerable con eso? ¿no te da curiosidad saber quien te escribe ?


Podría haber respondido simplemente en dos líneas, porque me divierte, no me siento vulnerable, y sí, me da mucha curiosidad. Pero creo que hoy tengo ganas de escribir.


Creo que empecé a escribir un diario cuando tenía 13 años. Lo he leído de grande, cientos de faltas ortográficas, muchas idioteces de chicos y probables futuras emociones, y probablemente nada más. Recuerdo que empecé a escribirlo porque tenía pánico a la pérdida de memoria. Me decía, si alguna vez pierdo la memoria, tengo que tener un registro de mi vida que me ayude a encontrarme de nuevo en el mundo. Recuerdo que lo que más me asustaba era dejar de ser yo misma, que los nuevos recuerdos y las nuevas situaciones me convirtieran en algo que yo no era en lo absoluto, y fue cuando empecé a escribirlo todo. 


No soy constante, los que siguen este blog lo saben, una vez al mes me propongo algún gran cambio en mi vida (muy probablemente el mismo del mes pasado), y este diario que empecé a los 13 años fue abandonado mucho antes de que las páginas del cuaderno terminaran. 


¿Por qué publico? pues porque me gusta contar. Esa fascinación por mi propio ser ha sido siempre extraña. Siempre me he preguntado cómo funciona eso del amor propio en otras personas. Sonia Trelles, una chica que fue mi amiga cuando tenía 13 años se me paraba enfrente y hablaba de su amor propio. Pero cuando tuvo novio le aguantó mierda y media. Un día le pregunté por qué diablos seguía con él después de las sacadas de vueltas y de los insultos, de las estoneadas en los momentos más inoportunos etc, y me dijo algo que me chocó enormemente "tú sabes cuánto me cuesta que me den bola, yo no soy como tú". Entonces me di cuenta de que su amor propio realmente no existía, y ella la tenía clara, no le daban bola, así que tenía que conformarse. No sé si eso esté mal, ahora siguen juntos y creo que tienen por lo menos una hija, no sé si siga estoneándose, sacándole la vuelta e insultándola, pero algo tendrá de bueno la relación que siguen juntos.


Lo mío es distinto, yo he dudado muchas veces de mi valor como ser humano, a veces he sentido que soy "contrahecha" en el sentido más extenso de la palabra. Digo, me fabricaron con el molde roto. Y lo digo porque siempre siento que no encajo, a los 15 mi amiga del colegio me pidió que fuera más normal, hace unas semanas la que era mi mejor amiga me dijo que era una espantaamigos, y en medio de ellas dos, un sin número de comentarios extraños de familia y amigos me ha asegurado que, por alguna razón, a la hora de moldearme se confundieron. Pero aún en los peores momentos siempre me he gustado de una manera enfermiza, desde la textura de mi piel y la forma de mis piernas, hasta esa estúpida manera de ser impertinente y violenta, amo la manera en la que soluciono problemas y me fascina mi manera de buscar el argumento irrebatible en una discusión. Me encanta esa inocencia en mis planes que sé en el fondo que nunca llevaré a cabo y la manera en la que crío a Eduardo me llena de orgullo cada vez que veo que él se va a la cama sin problemas o coge su cuchara y se la lleva a la boca. Creo que esa fascinación por mí misma me hizo esperar tanto por una pareja. Sé que a muchos no los choteé yo, es más muchos me chotearon a mí, pero siempre pensé que esa capacidad para espantar hombres o amigos era una virtud más que un defecto, siempre sentí que esa habilidad mía era una especie de poder mágico que me libraba del mal. 


Es por eso que me muestro en público, porque este bicho raro, extraño y malformado es odiado y repudiado por muchos, pero esos muchos no me interesan. Hay una pequeña élite que me mira con curiosidad, me lee, me disfruta y se abriga con mis palabras. Y esa sensación me da placer. No me siento vulnerable, porque he sido herida tantas veces que mi piel se ha vuelto dura y reseca como la de un reptil, tantos insultos, tantos golpes, ya no me duelen.


Pero tengo curiosidad por supuesto. Sobretodo cuando me insultan, me gustaría saber de dónde proviene el odio que me tienen, me gustaría saber si les hice algo, me gustaría saber si detrás de ese odio hay resentimiento, envidia, rabia, venganza, o amor no correspondido. Me gustaría saber sobre todo qué mueve a esa gente que me lee detalladamente para encontrar un defecto en lo que escribo y poder insultarme "en donde más me duele". Pobres, no saben que los únicos que me pueden dañar son mis amigos, porque son los únicos a los que les creo cuando me insultan, afortunadamente con Lis como única excepción, nunca he conocido alguien a quien haya llamado amigo y me haya insultado de frente y sin piedad. 


Espero haber respondido tus preguntas.

24/5/11

cosas que amo (2011)

sin orden en lo absoluto

1.- El brillo del sol cuando me ciega
2.- las hormigas
3.- ver una buena película con alguien que la disfrute
4.- ver una buena película
5.- ir al cine
6.- ir al cine y comer canchita y gaseosa
7.- Dudu
8.- bailar
9.- discutir
10.-ver a mi hermano pintando
11.- ver a mis amigos
12.- abrazar a mis amigos
13.- abrazar a Martín, alias El Poeta, alias El chato
14.- jugar con Tiago, alias choclito, alias chato, alias Adrián
15.- Jugar con Eduardo, alias Dudu, alias DuduMax, alias El Dud.
16.- jugar con Miguel Angel, alias el chino o mr. chinese o monseur chinó, Herr Chinese
17.- hacer taebo con Vanesa
18.- tomarme un trago con buena compañía
19.- tomarme un café con buena compañía
20.- el yoga
21.- nadar
22.- nadar nadar y nadar
23.- la literatura quechua
24.- Cortázar
25.- el primer beso
26.- bajar de peso
27.- Ver a Jürgen jugando con Dudu
28.- Mis piernas y las de Jürgen bajo las sábanas antes de quedarme dormida
29.- viajar con mi familia
30.- tomar fotos
31.- que me gusten las fotos que tomo
32.- estudiar un idioma
33.- ser la mejor en algo
34.- conseguir aplicar automáticamente algo que aprendo de alemán
35.- comprender un texto en alemán
36.- lograr llevar una conversación en alemán
37.- el viento en la cara cuando manejo bicicleta
38.- una buena stoneada en su debido momento
39.- el sonido de las monedas al caer en las maquinitas del casino
40.- una noche de chicas
41.- el sol de verano quemando mi piel
42.- que Lida me corte el pelo
43.- qué me digan "has bajado de peso!"
44.- el mar
45.- El Río Mur
46.- Subir al Schlossberg y ver Graz desde arriba)
47.- Ir a un museo 
48.-Dudu (de nuevo)

AGRADECIMIENTOS 2011

Gracias mami, por todo

Gracias papi, por ser tan distinto a mi mami, y por todo también

Gracias César, por casi todo

Gracias Enrique, por enseñarme a razonar

Gracias Rosi, por ser la única mujer de entre los "niños"

Gracias María, por ser una segunda todo

Gracias Sonia, por vivir la felicidad conmigo y demostrarme que los amigos pueden convertirse en basura

Gracias Coco, por hacerme sentir un beso en todo el cuerpo por primera vez en mi vida

Gracias Ronie, por mostrarme que nunca voy a ser tan inocente como pienso

Gracias Victor Hugo, por ser el primer hijo de puta que se me cruzó

Gracias Chirstian, por enseñarme que los primos no son tan hijos de puta pero si muy cochinos

Gracias Raúl, por darme asco y placer a la vez

Gracias Raura, por enseñarme que las mujeres que odian a las mujeres son las más odiables

Gracias Diego, por devolverme al mundo de sufrimiento romántico masculino

Gracias Daniel, por ser lo suficientemente estúpido como para que te dejara de querer a tiempo

Gracias Gonzalo, por ser infiel conmigo

Gracias Juca, gracias Juca gracias Juca, por demostrarme que quería lo que pretendía ser y no lo que era, por enseñarme a fijarme en el sufrimiento ajeno, por enseñarme que el sacrificio por amor no es una utopía, por enseñarme que la fidelidad es un absurdo y por seguirme enseñando que la amistad después del amor no puede continuar si te casas con la prima.

Gracias Carmen, por ser tan mujer

Gracias Sergio Ramírez, por enseñarme que los gordos y feos también pueden ser tan malos en la cama que no llegues a la cama con ellos.

Gracias Remy, por demostrarme que los franceses no solo son buenos en la cama, si no que te pueden quitar traumas producidos por gordos y feos. Ah y por demostrarme que no tengo problemas con el sexo.

Gracias Mario, por enseñarme que no todos los hombres que son tus enamorados son tan maravillosos como Juca.

Gracias Jaru, por besar tan bien

Gracias Ana, por la sonrisa del gato de Cheshire.

Gracias Ryan, por demostrarme que el amor y la enfermedad mental no pueden ir de la mano. Gracias por ser tan rico y tan bueno en tantos aspectos y gracias por hacerme dura como un palo por un buen tiempo.

Gracias Lis, por sacarme de la dureza emocional en la que me dejó Ryan, gracias por ayudarme a dejar de fumar, gracias por enseñarme a organizar mi vida, gracias por demostrarme que la amistad nunca es eterna, que los psicópatas se encuentran en los lugares más insospechados, gracias por regresarme a la dureza emocional en la que me dejó Ryan y de la que no sé cómo salir, gracias por demostrarme que incluso los amigos pueden ser crueles contigo con premeditación y alevosía, gracias por demostrarme lo poco que me conocías antes de desaparecer, gracias por demostrarme tus mayores defectos antes de desaparecer.

Gracias Martín, por ser amigo incondicional, por hacerme llorar y luego curarme el llanto, por abrazarme, por darme tu pecho y con eso recordarme que tu corazón late y abriga al mismo tiempo, por ser el amor de mi vida hecho amigo, gracias por existir, gracias por existir en mi vida

Gracias Chinese, por enseñarme que uno puede ser poco amable y muy amable a la vez, por enseñarme que las personas más viejas del mundo nacieron después de mí, por quererme, por abrazarme, por existir en mi vida, gracias por escucharme en silencio cuando cualquier palabra puede hacer más daño que el silencio, gracias por esos abrazos que sacan conejos, gracias por seguir siendo mi amigo luego de conocer todos mis defectos.

Gracias Choclito, por haber nacido, por darme la felicidad de tu abrazo, por decirme Gigí, por quererme tanto, por ser tan inteligente, tan educado, tan civilizado, tan maravilloso. Gracias por ser.

Gracias Jü por hacerme feliz cada minuto de mi vida, por abrazar tus piernas a las mías cuando todo el día me ha cansado hasta las lágrimas, por abrazarme cuando lloro, por darme de comer cuando no puedo más, por jugar con Dudu, por cargar a Dudu, por armar muebles conmigo, por comenzar una vida conmigo, por darme a usar el idioma más difícil con el que me he encontrado, gracias por amarme y dejarte amar. Gracias por un todo nuevo.

Gracias Dudu, por llamarme mami, por pedirme teta, por sonreír y reír cuando muevo los ojos, por pedirme trenes en Youtube todos los días, gracias por haber aprendido a dormir solo y a comer solo antes de los dos años, gracias por hacer el esfuerzo de portarte bien cuando estás en público, gracias por tomar tu remedio sin regañar y dejarte medir la temperatura, gracias por armar cosas con tus bloques y dibujar en tu pizarra, gracias por darme una razón para seguir cuando tu insomnio está a punto de hacerme explotar, gracias por enseñarme a controlar mis rabietas, gracias por hacerme mamá.

De hace mucho

Hace un tiempo traté de volver a empezar. Vine aquí, me hice un blog nuevo y empecé a escribir. Fue una practica vacía, no me sirvió de much...