10/10/07

La explicación de la vida o por qué tomarse la vida en serio si no se va a salir vivo de ella (Ryan)


Nacer debe ser algo doloroso no sólo por el llanto si no porque desde ese momento te conviertes en un ser indefenso, y aunque la gente “el otro” como diría mi profesor de psicoanálisis, piensa que dejamos de ser indefensos como a los dieciocho años, he empezado a pensar que somos indefensos por naturaleza porque lo único que buscamos es de nuevo esa maravillosa sensación de calor y tranquilidad que perdimos al nacer.

Ahora, mi pregunta es esta, ¿las vacas, perros, gatos o hasta aves y reptiles sienten lo mismo? Mi respuesta tentativa es NO, no lo sienten porque inmediatamente después de nacer tienen que enfrentarse a todo, empezar a caminar o reptar y a veces casi inmediatamente, luchar por su vida. Nosotros, los frágiles humanos, somos engañados. Vivimos por meses, años, a veces décadas con la gran mentira de que una sociedad nos protege y que la vida no es algo por lo que tengamos que luchar “no dear, no debes luchar por tu vida, porque tu expectativa de vida es de 75 años... si quieres preocuparte por algo preocúpate por tu felicidad” y así nos pasamos la vida tratando no dejar de ser felices.

Uno de mis mejores amigos dice que el amor no es nada mágico ni extraño, es sólo el producto de esa búsqueda de la comodidad que nos promete la sociedad. Y uno aquí, extraño entre los extraños, siente a veces que la sociedad no es de uno, busca incansablemente, intenta una y otra vez, acepta, rechaza, brinca, duerme, lucha, mata, sobrevive pero no ama.

¿No ama? Pero qué si un día te despiertas y hay alguien a tu lado, un día, precisamente tú, que no estás acostumbrado a dormir abrazado a nadie, ni siquiera cuando conscientemente lo intentas, despiertas y te das cuenta de que toda la noche, ese alguien que duerme contigo ha estado buscando tu abrazo. ¿es acaso ese el momento de amar? ¿no es acaso eso lo que nos ha prometido la sociedad?

Luego te levantas, te mueves, empiezas con tu rutina diaria, una niña de casi un año te hace llorar de felicidad dando sus primeros pasos, otra que nunca sonríe lo hace por ti sonríes secándote las lágrimas... sales de ahí, sigues luchando, caminando, cansándote del mundo, obligando al mundo a ser algo que te cobije, aún en contra de su voluntad, sigues andando y de repente te encuentras de nuevo con ese que te abrazó de noche y temes perderlo.

Pero, de aquí no se sale vivo, la felicidad se lucha todos los días y a cada minuto, y si no se es feliz se busca serlo. La sociedad nos lo prometió, obliguémosla a cumplirlo. Hoy me siento bien, tengo un trabajo lleno de emociones y un hombre que me abraza al dormir. Mañana, ya se verá.

No hay comentarios:

De hace mucho

Hace un tiempo traté de volver a empezar. Vine aquí, me hice un blog nuevo y empecé a escribir. Fue una practica vacía, no me sirvió de much...