Desafortunadamente ahí si no dejan tomar fotos. Sólo pude tomar estas de lejos y, como diría Luz Clarita cantando a Camilo Sesto, a escondidas.
Todavía siento la voz de la mujer del museo "NOU PIKCHURS"

Luego, Jü me llevó a comer comida tailandesa. Nada del otro mundo. Además había mucha comida picante así que no fue divertido.Jü también salió decepcionado.
El museo del tulipán, que yo supuse como un deber, resultó siendo una cojudez. Si van para Amsterdam, sáltenlo, más se ve en internet.

Para hacer tiempo, cogimos nuestra tarjeta Iamsterdam y fuimos a comer un panquequito que resultó siendo gigantesco.
Entre ese enorme crepe y la casa de Anne Frank hice esto.
"ponch de bikes"? y así digo que sé inglés???
Entrar a la casa de Anne Frank fue mi primer encuentro cercano con los recuerdos del holocausto en Europa. Estar ahí te pone la piel de gallina. Estar en la misma habitación que los cobijó durante tanto tiempo, pasar por el mismo armario que los ocultó, realmente te hace sentir extraño.
Dentro no se pueden tomar fotos, pero Jü tomó una foto desde ahí, por la ventana, desde donde ella podía ver toda la miseria que pasaban los demás judíos que no podían ocultarse.
Ligia y Jü en la puerta de la casa de Anne Frank
Luego en la noche fuimos al barrio rojo a ver a las putas. A Jü se ganó un pleitazo con una de ellas por una foto tan inocente como esta. La de más abajo es mía , sin flash
1 comentario:
Creo que intentaste decir un PINCH.. de bikes pero el ingles te lo impidio jajajaja Que linda es Holanda a pesar del orden existencial que reina alla :D
Publicar un comentario